
Va un fragmento del libro de Evaristo... para disfrutar...
Dedicatoria
"Dedico este libro a las monjas, a los frailes y a los maestros que me tocaron en suerte, sin cuya inestimable ayuda también hubiera aprendido a escribir y a ver que el sistema de vida occidental ¿¿no era redondo el mundo?? es una verdadera mierda.
Y a mis viejos, porque me aguantaron de chaval (si a mí me sale un hijo así, lo mato). Agradezco a mi padre, que un día que apareció en la tienda una de las monjas del colegio donde estuve de pequeño y le dijo de sopetón:
- Pues tu hijo, cuando canta, quema una cruz en el escenario.
Mi viejo sin pestañear le contestó:
- Ah, no sé, yo a buenos colegios ya le mandé.
Y ya no le agradezco nada a nadie más."
Extrema derecha
- Papa que es la extrema derecha?
- Pues mira hija, la extrema derecha es la banca, la policia y tambien el ejercito, los politicos, el tendero que quiere ser como ellos, el vecino que no quiere despertar y prefiere odiar al que protesta y obedecer al que le pisa...De extrema derecha puede ser cualquiera. Los cristianos, los musulmanes, los ateos...La extrema derecha es muy dificil de admitir, porque vive aqui, dentro de la cabeza de la gente y del cerebro de Dios y del demonio y ademas puede estar en cualquier cosa que hagas, porque casi todo lo que hacemos en la vida esta pensado por unos señores que tienen una enfermedad muy mala que se llama "Obligar a los demas a que vivan para conseguir dinero", para que? para tener las cosas que ellos venden y que nosotros hacemos con nuestro trabajo. El coche, el piso... eso es lo que nos hace la extrema derecha y ademas nos hace vivir en unos horarios, tener miedo, desconfiar de los demas, comer lo que ellos quieran, vestirnos todos con la misma ropa, comer lo mismo, comprarlo todo en esas tiendas tan grandes donde papa te lleva en el carrito y muchas cosas mas. La extrema derecha hija buff!!
- Papa, y que es la extrema izquierda?
- A esa la castigaron a irse, muy, muy lejos y a que no volviera nunca, pero yo creo que un dia volvera y le dara una patada en el culo a la extrema derecha para que se vaya a hacer puñetas.
- Papa, que son puñetas?
- Las que nos hace la extrema derecha hija... mira, mira, mira, mira! Goooooooooooool del Celta!!Hala Celta!! Oe, oe, oe, oe!!
Hambre y pobreza
-Oye, ¿Cómo se llamaban las torrres gemelas?
-¡Joder, pues Hiroshima y Nagasaki!
-¡Que va! Cuba y Colombia.
-¡Hala, otro enterao! Que no, que se llamaban Irak y Palestina.
- Pues p'a mi que eran la CIA y la FBI.
-Desde la autoridad que yo mismo me otorgo, afirmo categoricamente que las torres gemelas se llamaban Apache y Sioux.
- Creo recordar que en el número 163 de la revista Ciencia Engañosa el experto Alexandros Multinacionaidis se refería a las torres como Economía y Mercado.
Y así fue, damas y caballitos, cómo desde aquel 11 de septiembre el mundo volvió a cambiar, quedándose igual que siempre, unos haciendo torres gemelas y otros gemelándose las torres... Por cierto, en el momento de ser abatidas las chabolas gemelas se llamaban Avaricia y Soberbia (hasta tres años antes se llamaban Hambre y Pobreza, pero se decidió cambiarles de nombre por razones publicitarias).
El señor médico
Imagino qué hubiera sido de mí, estudiando como querían mis padres y me veo como médico en un hospital de medio pelo llevando un lazo azul en la solapa con cada atentado mientras me cargo por negligencia dos docenas de pacientes pobres que nunca podrán quejarse por la sencilla razón de que ni lo sospechan.Mi señora es la Señora Infeliz, una chica guapa hasta cierta edad y aburrida en el sexo hasta la saciedad, con varios amantes jóvenes mientras yo hago guardias nocturnas.Yo estoy en congresos médicos siempre que puedo, gastandome las dietas en chicas del nivel medio de la carrera de prostituta, junto con otros guarriors, guardianes de la salud pública como yo.Los padres de mi señora desprecian a mis padres porque su nivel monetario es mayor que el mío y tengo que ir de vacaciones a Galicia, ni me quiero imaginar con cuántos hijos.Por fin un día, un accidente espantoso me ocurre y estoy en el quirófano como paciente. Veo las caras de mis colegas que indiferentes ante la muerte de los demás, lo son también ante la mía: asustado me voy apagando y dejo de luchar hasta que una luz agradable me envuelve, me despisto por el camino y vuelvo a nacer convertido en un cantante de Punk-Rock escupido en el escenario por niños un poco mayores que mi hija pequeña.